viernes, 22 de enero de 2016

Los dientes Higiene diaria y limpieza del sarro

Texto Begoña Ibáñez Fernández Las enfermedades de la boca pueden derivar a otros problemas de salud como son los problemas gástricos, desánimo y apatía… La higiene bucal es verdaderamente importante. En este artículo trataré de enseñar cómo hacer para evitar la aparición del sarro, causante de tales problemas. El sarro es muy molesto no solo por el olor tan desagradable que desprende sino también porque daña las piezas dentales y las encías de manera que, el perro puede sufrir tal dolor que le dificulte comer con normalidad. Es necesario un cepillo que se ajuste al tamaño de la boca del perro y pasta de dientes especial. Las pastas dentales más interesantes son las que tienen un rico sabor a hígado o a carne que, aunque a nosotros no nos agraden especialmente, para ellos resultan divertidas y sabrosas. Esto facilita la habituación del perro a esos minutos de cepillado diario. Si el aroma de la pasta es mentolada, lo que a nosotros nos agrada, el perro se inquieta, porque a los perros, ese olor y sabor mentolado les resulta desagradable y molesto. Se empieza por subir al perro a una mesa y, tras sujetarlo, se apoya la cabeza del perro contra nuestro pecho, evitando que el perro pueda rehuir. Así resulta más fácil controlarlo. Se cepillan todas las piezas por dentro y por fuera. Sin olvidar frotar las encías. Por eso es importante que el cepillo sea del tamaño y material adecuados. No es necesario enjuagar. Para evitar el sarro, en muchas ocasiones, no es suficiente con la limpieza diaria con el cepillo y la pasta de dientes. Por supuesto que el cepillado diario ralentiza la aparición de sarro, y en algunos casos lo evita. Pero, la realidad es que limpiar la boca después de cada comida de nuestro perro exige de una constancia extrema. Mucha gente sustituye esta limpieza por dar barritas limpiadoras de dientes. Todo lo que se haga por evitar la aparición de sarro está bien. Pero pese a hacerlo, a muchos ejemplares se les forma el dichoso sarro. Comienza a formarse en la parte más próxima a las encías. Hay que controlarlo. Es muy fácil retirarlo cuando está en su inicio. Sin esperar a que se formen grandes placas, porque eso sí que es más difícil de quitar. Ese inicio del sarro, muchas veces, se puede soltar con la propia uña. Se presiona, con cuidado de no pellizcar la encía y se tira hacia fuera provocando que se suelte. Aunque resulta más fácil hacerlo saltar con la ayuda de los quitasarros. Hay de dos tipos: los más importantes son los quita sarros que tienen forma de pala, para hacer saltar las placas y para limpiar el inicio del sarro que se empieza a formar en la base de las piezas. Los que acaban en punta, para limpiar entre los dientes. Son los denominados “quita sarros zonas difíciles”. Estos son prácticos cuando hay mucho sarro y tras hacer saltar las placas con el otro quita sarros, queremos limpiar los recovecos entre los dientes, molares y premolares. ***Los quita sarros se utilizan haciendo palanca, sin frotar o raspar las piezas para no deteriorar el esmalte. Se trata de hacer saltar el sarro*** Mucha gente me comenta que no son capaces ni siquiera de abrir la boca de su perro. Esto es como todo, es muy importante hacerlo, y hacerlo bien, desde que son cachorros para habituarlos y que no suponga un problema posterior. ¿Cómo hacerlo bien? Subirlo a una mesa y sujetarlo para que el perro sienta que no puede escapar ayudando así a que su actitud sea más relajada. Gracias a la limpieza diaria, eso ya lo habremos logrado. Es muy importante no hacerle daño. Especialmente en las primeras sesiones. Hacerlo con cuidado, sin pellizcar la encía y en sesiones cortitas de 2-3 minutos. En una boca con enormes placas de sarro, propia de los perros de edad avanzada que no se sueltan con facilidad, es aconsejable acudir al veterinario para que le haga una limpieza completa pese a que eso suponga el tener que anestesiarlo. Cuide la boca de su perro desde joven y evitará llegar a esa situación.

martes, 12 de enero de 2016

Carta a un perrito o gatito que partió.

Anoche de madrugada te llegó la hora, y yo hoy, deshecho por dentro y con lágrimas templadas corriendo por mis mejillas, te escribo la carta que nunca quise tener que escribirte. No hace falta que te diga que siempre te quise como a un hermano, porque vos lo supiste desde el día que llegaste a casa, recién nacido y enfermo, y te puse sobre mi pecho para que durmieras sintiendo mis latidos. Desde entonces dormías siempre conmigo tranquilo, en paz, sabiendo que estabas con tu mejor amigo; yo velaba tu sueño y vos velabas el mío, y al menor de mis movimientos levantabas una oreja y me mirabas fijamente con tus ojos amables, hasta que me oías decir “estoy bien, no pasa nada”, y entonces suspirabas, echabas la cabeza sobre mis piernas y te volvías a dormir. Siempre me hiciste sentir tan orgulloso y afortunado que, a veces, me preguntaba si todo el cariño del mundo no sería menos de lo que merecías. Recuerdo una tarde de otoño en la escuela de adiestramiento: estábamos en un descampado practicando ejercicios, y el profesor te llevó lejos junto a otros perros. Tenían que aprender a esperar quietos la orden de sus dueños. Vos te quedaste sentado en tu sitio, mirándome desde la distancia. En eso empezó a llover, y varios pastores alemanes que entrenaban para competición echaron a correr hacia sus dueños con el rabo entre las patas. Vos seguiste ahí, solo, inmóvil, posando altanero mientras tu largo pelo negro se empapaba, y me dirigiste una única mirada de súplica que me hizo un nudo en la garganta. El profesor me dijo “le ponemos un sobresaliente, andá a buscarlo”, yo me acerqué a vos, te hice una señal y viniste corriendo a lamerme las manos. Sos el mejor, te dije, y me entretuve un rato jugando con vos antes de volver, porque no quería que los demás viesen mis lágrimas. Cuántas veces llegué a casa abatido después de que todo me fallase, y vos no me fallabas nunca. Siempre pude contar con tu cariño y tu lealtad; siempre tenías ganas de juego, siempre querías estar conmigo. Allí donde yo estuviera vos te sentías seguro, y saber que depositabas en mí toda tu confianza me hacía sentir fuerte, valioso, responsable. Hoy te digo adiós, compañero, después de doce largos años de amistad inquebrantable, y solo quiero que sepas que tus cenizas descansan en mi casa junto a las fotos de mis padres y mi hermana, que vos seguirás siempre vivo en mis entrañas, que seguiré sintiéndote a los pies de mi cama velando mi sueño, que siempre que pasee por la playa vos estarás ahí conmigo, jugando feliz junto al mar. Hoy mi casa vacía se inunda de un espeso silencio; me asomo a la ventana, hace un día frío y gris y te llora hasta el aire. Se me pierde la vista en la lluvia y vuelvo a verte, fuerte y sano, en tu pose altanera, mirándome con tus ojos dulces, esperando mi llamada. Te miro lleno de orgullo y vuelvo a decirte emocionado que sos el mejor. El mejor compañero, el mejor amigo. Y así te recordaré siempre. Gracias por todo. Descansa en paz. Dedicado a todos nuestros amigos de cuatro patas. PATILOCOS

9 consejos para hacer que tu jardín sea sustentable

Los jardines sustentables son aquellos que respetan los ciclos naturales y la biodiversidad de cada región. Además, se caracterizan por hacer un uso responsable y eficiente de los recursos naturales. Para reducir el impacto ambiental, se evita el uso de pesticidas y la introducción de especies invasivas. Estos principios no sólo pueden aplicarse en espacios grandes, como las plazas públicas. También puedes ponerlos en práctica en tu patio trasero. Además de preservar el medio ambiente, estos espacios verdes tienen la ventaja de ser de bajo mantenimiento. Esto implica menores costos en lo que respecta al recambio de plantas y una menor utilización de agua. Al mismo tiempo, pueden conservarse en perfectas condiciones si el propietario debe ausentarse por algunas semanas. Sigue estos consejos para transformar tu jardín en sustentable. 1. Elige un sistema de riego que te permita ahorrar agua La manera más eficiente de ahorrar agua es recoger la lluvia. Para hacerlo, puedes instalar un sistema en tu jardín, aunque también lo lograrás si colocas un balde o cualquier otro recipiente en el patio cuando haya una tormenta. Luego, puedes usar lo acumulado para el riego. Haz clic aquí para aprender a construir un recolector de agua de lluvia. Otra buena práctica es regar por las mañanas, antes de que el sol caliente. Así, la tierra podrá absorber el agua antes de que el sol la evapore. De este modo, se hidratarán las capas más profundas y podrás dejar pasar más tiempo entre cada riego. Aprovechar-agua-de-lluvia-para-consumo 2. Reemplaza las superficies impermeables para aprovechar mejor el agua Para aprovechar el agua de lluvia y favorecer su absorción en el suelo, también puedes limitar al menor espacio posible superficies impermeables. Reemplaza estos materiales por caminos artesanales con troncos, rocas, ladrillos o baldosas de cemento separados uno o dos centímetros entre sí. Esto permitirá que el suelo absorba el agua de lluvia. Aquí encontrarás instrucciones para crear baldosas decorativas con trozos de vajilla rota. ceramicarota51 Los troncos también quedarán muy bonitos. f0b1721640e88cf4ae458511f18228ba Si no tienes troncos, puedes usar trocitos de madera, como los que se ven debajo. eb642e9fd625b51dfca2b3e2f45c2bfd 3. Siembra especies locales Las variedades autóctonas no suelen ser las más populares. Sin embargo, las especies vegetales implantadas pueden resultar sumamente invasivas. Además, por no estar adaptadas a las características propias de la región, suelen requerir más cuidados y ser más afectadas por plagas. Por su parte, las especies locales, tienen la ventaja de adaptarse al suelo y el clima propios de la región, lo cual reduce notablemente los costos de mantenimiento. Al mismo tiempo, son más resistentes a las plagas y atraen fauna útil, es decir, polinizadores. También promueven la biodiversidad, que permite que el jardín sea más resistente a los efectos negativos de una inundación o sequía. OLYMPUS DIGITAL CAMERA 4. Reduce el uso de fertilizantes y pesticidas químicos Para preservar la salud de tus cultivos y mantener tu jardín siempre verde, recurre a fertilizantes y pesticidas naturales. Estas son algunas opciones: - Ahuyenta las avispas con trampas de azúcer - Usa cáscaras de huevo trozadas para alejar las babosas. - Haz clic aquí para aprender a preparar un insecticida a base de ajo - Aquí encontrarás instrucciones para hacer fertilizantes naturales con cáscaras de plátano, posos de café, ortiga o cenizas de madera. pesticida-e1424123707453 5. Haz compost Si bien se vincula con el punto anterior, el compostaje merece un apartado especial. Éste sirve como abono orgánico y ayuda a mejorar el terreno. También permite que las plantas absorban mejor los alimentos y promueve una mejor actividad biológica en el terreno. El 50% de la basura que se genera en un hogar promedio es compostable. Si estableces un buen sistema de clasificación de residuos y transformas la materia orgánica en compost, no sólo estarás sacando provecho de un montón de nutrientes valiosos que, de otra manera, terminarían en un vertedero. También estarás reduciendo muchísimo tus volúmenes de basura. Aprende todo lo que necesitas saber para hacer compost casero haciendo clic aquí. compost-pile Existen distintas posibilidades para elegir, dependiendo de el espacio que tengas disponible y el tiempo con el que cuentes: De superficie: sobre la tierra, se esparcen menos de 10 cm de material orgánico, sin enterrarlo ni envolverlo. Así, se permite su descomposición y la penetración paulatina en el suelo. Es necesario ir colocando nuevos restos para que el proceso sea continuo. En pilas o montones: simplemente se crea una pila con los desechos orgánicos. Se forman capas de materiales secos y frescos hasta llegar al metro y medio de altura, regando entre cada incorporación. En cajoneras: este método es ideal para lugares cerrados. Haz clic aquí para aprender a fabricar la tuya propia. Con lombrices: se trata de una opción que te permitirá hacer abono de alta calidad y rápidamente. Aquí podrás aprender cómo hacerlo. 6. Mejora la calidad del sustrato Si tienes un buen suelo, las condiciones para las que las plantas crezcan serán las adecuadas y no necesitarás usar fertilizantes. Además, promoverás una óptima absorción y purificación natural del agua. Al mismo tiempo, crearás actividad biológica en el subsuelo, algo fundamental para oxigenar y fertilizar el terreno. 836646 El sustrato debe estar compuesto por una mezcla de tierra, turba, resaca y vermiculita. La cantidad de cada uno de estos elementos dependerá de los requerimientos de las plantas que vayas a colocar. Más allá de las proporciones específicas, esta mezcla le dará a las especies que cultives un nivel de acidez adecuado, buena porosidad y los nutrientes necesarios. Si usas una capa de materia orgánica por encima, podrás proteger el suelo del sol. Esto evitará la evaporación del agua y le aportará nutrientes a las plantas. Además, dificultará el crecimiento de malezas. Puedes crear un manto de 2 a 10 cm de grosor con paja, compost y hojas. Así, lograrás ahorrar hasta un 60 por ciento de agua. En caso de que tengas canteros, puedes cubrirlos con geotextil, papel de diario y chips de corteza u hojas secas. Los dos primeros servirán para detener el crecimiento de maleza. Los últimos, permitirán reducir la erosión provocada por el agua y el viento. Al mismo tiempo, ayudarán a conservar la humedad. 7. Practica la jardinería comestible Cosechar tus propios alimentos no sólo te dará satisfacción a nivel personal. También tendrá sus efectos positivos sobre la economía familiar y te permitirá asegurarte de consumir frutas y verduras frescas, sanas y libres de químicos tóxicos. Haz que tus alimentos vayan del jardín al plato, y del plato al jardín. Existen numerosas plantas que sólo debes comprar una vez. Luego, puedes hacerlas crecer a partir de sus desechos. Algunas de ellas son la albahaca, el ajo, la lechuga romana, la zanahoria y el cilantro. Aprende a cultivarlas de este modo haciendo clic aquí. 49707 8. Agrupa los árboles y las plantas de acuerdo a sus necesidades Agrupa las plantas y los árboles según sus necesidades lumínicas y de agua. También deberías sacar provecho de las plantas aromáticas que ayudan a mantener los insectos alejados de la huerta. vinca-minor-11-700x357 9. Cultiva tus propios remedios El 70% de los medicamentos que usamos hoy en día ha sido desarrollado a partir de fuentes naturales. Puedes recuperar esto a partir de tus propios cultivos. Algunas opciones son: Lavandaaloe_vera Equinácea Camomila Salvia Caléndula Romero Aloe vera Tomillo Menta Violetas

viernes, 8 de enero de 2016

La sangre nos hace parientes pero la lealtad nos convierte en familia

Llegamos a este mundo como caídos de una chimenea. Al instante, nos vemos unidos a una serie de personas con los que compartimos su sangre, sus genes. Una familia que nos hará encajar en sus mundos particulares, en sus modelos educativos, que intentarán inculcarnos sus valores, más o menos acertados… Todo el mundo tiene una familia. Tener una es algo fácil: todos tenemos un origen y unas raíces. No obstante, el mantenerla y saber cómo construirla, alimentando el vínculo día a día para conseguir que esté unida, ya entra en otro nivel. Todos disponemos de madres, padres, hermanos, tíos… En ocasiones grandes núcleos parentales con miembros que, posiblemente, hayamos dejado de ver y tratar. ¿Hemos de sentirnos culpables por ello? La verdad es que en ocasiones sentimos casi una obligación “moral” por llevarnos bien con ese primo con quien tan pocos intereses compartimos, y que tantos desprecios nos ha hecho a lo largo de nuestra vida. Puede que nos una la sangre, pero la vida no nos encaja con ninguna pieza, así que el alejarnos o mantener un trato justo y puntual no debe suponernos ningún trauma. Ahora bien ¿qué ocurre cuando hablamos ya de esa familia más cercana? ¿De nuestros padres o hermanos?… El vínculo va más allá de la sangre En ocasiones se tiende a pensar que ser familia supone compartir algo más que la sangre o un mismo árbol genealógico. Hay quien casi de modo inconsciente, cree que un hijo debe tener los mismos valores que los padres, compartir una misma ideología y tener un patrón de conducta semejante. Hay padres y madres que se sorprenden de lo diferentes que son los hermanos entre sí… ¿Cómo puede ser si son todos hijos de un mismo vientre? Es como si dentro del núcleo familiar tuviera que existir una armonía explícita, ahí donde no hayan excesivas diferencias, donde nadie deba salirse del “patrón” y todo esté controlado y en orden. Ahora bien, algo que debemos tener claro es que nuestra personalidad no se trasmite genéticamente al 100%, se pueden heredar algunos rasgos, y sin duda, el vivir en un entorno compartido nos hará compartir una serie de dimensiones. Pero los hijos no son moldes de los padres, ni éstos van a conseguir nunca que los niños sean como ansían sus expectativas. La personalidad es dinámica, se construye día a día y no atiende a las barreras que en ocasiones, intenten alzar los padres o las madres. De ahí en ocasiones que aparezcan las habituales desilusiones, los encontronazos, las desavenencias…. Para crear un vínculo fuerte y seguro a nivel familiar, deben respetarse las diferencias, promover la independencia a la vez que la seguridad. Hay que respetar la esencia de cada persona en su maravillosa individualidad, sin poner alambradas, sin sancionar cada palabra y cada comportamiento…

jueves, 7 de enero de 2016

Consejos para el verano

Riego Riega abundantemente. Lo más conveniente es disponer de un sistema de riego automático. Regar a pleno sol es un despilfarro por la evaporación. Riega en la horas más frescas: muy temprano por la mañana o muy tarde en la noche. De vez en cuando refresca el follaje, no las flores. Las mangueras no se deben dejar al sol. El césped y las plantas expuestas al sol requieren riego casi a diario. Las Plantas anuales deben tener la tierra húmeda para lograr una buena floración. Cuidado con las macetas porque en esta época pierden agua con rapidez. En general, los árboles necesitan un riego profundo al menos una vez por semana. El viento aumenta la transpiración de las plantas; protéjalas con cortinas cortavientos. Programa el riego según las especies y a su ubicación. Tampoco es bueno un exceso de agua. Asegúrate de regar adecuadamente lo recién plantado; son más vulnerables. Las cestas colgantes requieren más agua porque la evaporación es mayor. Las plantas Crasas o Suculentas, y plantas subtropicales como Yuca, Drago, Drácenas, etc. y palmeras como el palmito (Chamaérops) requieren menos riego. Abonado Con un abono regular, se mantiene y estimula la actividad vegetativa y la floración de muchas especies que están en plena actividad. Las plantas en macetas y jardineras florecen durante largo tiempo y necesitan fertilizantes. Tras la primera floración se pueden abonar los rosales. A finales del verano se puede hacer una última fertilización general de la temporada al césped, árboles y plantas en general, con un fertilizante que los prepare no para crecer, sino para resistir mejor el invierno (los fertilizantes de primavera ayudan al crecimiento). El producto escogido deberá tener menos nitrógeno y más potasio. En cualquier caso, es mejor esperar para este abonado al mes que viene de abril. Trata las acidófilas con Sulfato de hierro (25 grs. o 1 cucharada por planta grande o 1 cucharadita por cada macetero mediano) o bien con quelatos de hierro (1/2 cucharadita por planta). Luego riega. Proporciona cada 10 días fertilizante líquido a las plantas en macetas y jardineras; o esparce un poco de abono en la tierra de maceta. Poda Los setos necesitan cortes de mantenimiento durante todo el verano. A principios de verano poda de arbustos que hayan pasado la flor, como el ceanoto, kerria, berberis darwinii, escallonia. Elimina la madera vieja, rota o enferma. Retira las flores marchitas; así se alarga la floración. Pinzado y eliminación de flores marchitas en Vivaces. Corta los chupones, hijuelos y brotes laterales de los arbustos variegados e injertados, y también los que surjan del tronco central de los árboles. Los chupones de los rosales injertados se reconocen por un crecimiento vertical muy rápido. Sus hojas y folíolos son muy distintos de la variedad en cultivo (casi siempre presenta más folíolos). Limpia y despunta los arbustos que hayan perdido su forma al crecer, por ejemplo, la abelia. Algunas plantas se pinzan para que se hagan más espesas. Por ejemplo, despunta en forma periódica los extremos de los tallos de los Coleus para estimular un crecimiento tupido y elimina sus flores tan pronto aparezcan. En las dalias y crisantemos se quitan algunos brotes florales para que los que queden se hagan más grandes. Elimina tallos y hojas secas de Gazanias, Arctotis y Aquilegias para que crezcan con mayor vigor. Plagas y enfermedades Aplica regularmente los tratamientos contra parásitos. Uso de insecticida sistémico y fungicidas de amplio espectro. Controla la aparición de pulgones en rosales. Planta Ruda o Artemisa entre medio de las plantas más sensibles al ataque de pulgones porque parece que tienen cierto efecto repelente. Cuidado con la araña roja, prolifera en verano por el ambiente seco y caluroso. La Mosca blanca y las Cochinillas son otras plagas muy frecuentes. Captura babosas y caracoles con trampas de cerveza, a mano al atardecer o con cebos especiales. Aplica un fungicida de amplio aspectro para prevenir hongos como Botritis, Oidio, Roya y Mildiu. La Negrilla o Fumagina aparece donde hay Pulgones, Cochinillas o Mosca blanca, ya que se asientan sobre la melaza que éstos excretan. Elimina las plagas y no habrá Negrilla. Tras una tormenta de granizo, trata las plantas afectadas con un fungicida antibotritis, ya que por las heridas del granizo infecta el hongo Botrytis. Tratar antes de 24 horas. Árboles plantados en el césped pueden enfermar por el riego excesivo para ellos. No realices tratamientos químicos en horas de calor. Pulveriza siempre sin viento y sin la presencia de otras personas o animales. Usa vestuario apropiado. Mantén los productos químicos fuera del alcance de los niños. Multiplicación En verano es buen momento para esquejar adelfas, geranios, coleos, fucsias, etc. Evita hacerlo con el calor fuerte del pleno verano. Los rizomas de iris se dividen cada dos o tres años, eliminando los centros viejos y replantando los extremos. Las matas que han terminado la floración también se pueden dividir. Siembra bajo sombra anuales y bianuales (ejemplo, viola) que florecen en otoño e invierno. Realiza acodos en la base de los tallos de variedades de crecimiento bajo de retamas, azaleas caducifolias, magnolias y otras plantas arbustivas. A finales de verano siembra las especies bianuales que florecen en invierno y primavera. Otras labores Todo tipo de plantas en macetas pueden plantarse durante esta época. Se retocan los acolchados. Acolcha la plantas de tierra ácida (azaleas, rododendros, camelias) y las que están recién plantadas para proteger sus raíces sensibles de las altas temperaturas y guardar la humedad. Elimina las malas hierbas a mano. Con constancia cada vez saldrán menos sin necesidad de usar herbicidas. Las trepadoras se atan según van creciendo. Las plantas que lo necesiten se estacan, por ejemplo, los tallos nuevos de las Dalias, que podrían romperse con el viento. Atención a las ramas de frutales sobrecargadas de frutos, tal vez de deban apuntalar para que no se rompan. Rellena con plantas de temporada los huecos que puedan existir en los macizos del jardín. A los bulbos florecidos se dejan hasta que se les sequen las hojas y luego se extraen del suelo y se guardan. Los bulbos de floración veraniega se abonan para que se desarrollen bien. Recoge las hojas caídas y úsalas para hacer compost. Los aspiradores para jardín resultan de gran utilidad a la hora de recoger las hojas. Algunos modelos las trituran, lo que facilita su descomposición. Rosales Las rosas secas se van retirando, por estética y para estimular más floraciones. Los capullos enfermos o defectuosos se eliminan. Cuidado con los ataques de pulgones. El mildiu puede ser también un problema, por lo que lo mejor es comenzar con tratamientos preventivos. Tras la primera floración se pueden abonar. Los rosales que hayan acabado su floración en junio, se rejuvenecen cortando por la base las ramas viejas, que son aquellas de tonalidad oscura. Conviene dejar tanto las ramas del año anterior como las nuevas. Es necesario acortar en una tercera parte las ramas de los rosales que vayan a florecer. Un sistema que permite tener una floración continua es la programación y rotación de los cortes, con la intención de que algunos florezcan y otros no. Césped Se riega más y más a menudo, no dejando nunca que se seque la tierra y procurando que el agua llegue bien a las raíces. Riego de media entre 20 y 30 minutos diarios con aspersores. Se puede hacer un abonado ligero mensual para recuperar el verdor. Es mejor un abono complejo de lenta liberación. Siega con cortes semanales en las horas de menos calor. Si el tiempo es muy seco, deja la hierba más alta de lo habitual; así resistirá mejor la sequía. Afila las cuchillas del cortacésped con una lima. Las zonas deficientes del pasto, escarifícalas o airéalas pinchando con una horquilla. Se hace después de un corte y luego se aporta fertilizantes ahí. Rebrotará con fuerza. A finales de verano es uno de los mejores meses del año para sembrar un nuevo césped, resembrar, para rellenar los espacios donde haya desaparecido o donde esté en mal estado. Trata con fungicida las manchas amarillas o pardas que aparezcan en el césped si se sospecha de hongos. Así no se extenderán. En el caso de un sol persistente no debe cortarse el césped muy corto, ya que entonces podría quemarse (amarillear) con gran rapidez. Estanque Conviene oxigenar el agua instalando una fuente eléctrica pequeña chisporroteando. Los peces se alimentan con mayor frecuencia en verano. En estanques muy pequeños y con peces se debe vigilar que no se recaliente el agua en exceso. Si no tenemos peces pueden proliferar los mosquitos. Coloca una piedra al sol del estanque. Las ranas y otros animalitos de sangre fría necesitan calentarse cada día, por lo que acudirán encantados. También las mariposas. Verano es la época ideal para plantar acuáticas. Mantén a raya las hojas del nenúfar porque su sombra dentro del agua puede 'asfixiar' a las demás plantas del estanque, tal y como ocurre con la lenteja de agua. Vigila regularmente la aparición de algas y retíralas. Si el agua del estanque está turbia, controla en primer lugar si hay suficientes plantas de oxígeno. A veces también ofrece un resultado rápido echar al estanque pulgas acuáticas. Macetas Las macetas al sol se recalientan y pueden llegar a quemar las raíces de sus plantas delicadas como Rosas miniatura, Buganvilla, Mandarino o Naranjo. Cuando comienza el calor se pueden sacar fuera las plantas de interior delicadas, progresivamente, y manteniéndolas a la sombra. No pongas bruscamente al sol una planta criada en sombra. Comprueba que el drenaje de las macetas no esté obstruido. En días secos y calurosos pulveriza las plantas de interior con agua. Limpia con una esponja empapada en agua templada todas las plantas de hoja. Abre con frecuencia las ventanas o procura ventilación, ya que las plantas de interior necesitan aire fresco. Suelta la tierra de vez en cuando pinchando con un tenedor.

10 Reglas de oro para regar.

regla no. 1: Mantener humedad uniforme La mayoría de las plantas dependen de una humedad uniforme. Sin embargo, que se seque antes de regar promueve el crecimiento de raíces de las plantas. Regla no. 2: Riegue con menos frecuencia pero a fondo En el lecho de flores, una o dos sesiones de riego por semana suelen ser suficiente: es mejor el agua con menos frecuencia, pero con un montón de agua en lugar de un poco de agua a menudo. Regla no. 3: Riegue al atardecer o a primera hora de la mañana Cuando el agua enfría el suelo por la tarde o noche, se evapora menos que cuando el suelo está caliente durante el día y las plantas puede abastecerse de agua antes de que llegue el calor del día siguiente. Regla no. 4: Mantener las hojas secas Las hojas mojadas se convierten en hojas enfermas. Si se mantiene húmedas durante la noche, puede dar lugar a moho en la hoja. Las hojas que se dejan húmedas al sol pueden desarrollar marcas leves de quemaduras Regla no. 5: Dar la cantidad correcta de agua Requisito de riego significa que suficiente agua debe llegar a las raíces. Poca agua a menudo sólo cubre los centímetros superiores del suelo - o ni siquiera llegar a ellos en absoluto, por ejemplo, cuando hay un acolchado que cubre el suelo y el riego demasiado escaso. Requisito de riego también significa que las plantas de cultivo son particularmente dependientes de la tierra uniformemente húmeda sobre todo hasta que sus cultivos están maduros para la cosecha (por ejemplo: la formación de raíces y bulbos (zanahorias, patatas), hoja (albahaca), cabezas (coliflor, lechuga) o fruta (tomate y otras frutas). Regla no. 6: Dar grandes cantidades de agua por partes El agua necesita un momento para ser absorbida por la tierra. Antes de derrochar un agua preciosa y dejar que fluya sin usar, es mejor regar de forma repetida por partes . Regla no. 7: Regar con un objetivo pero distribuido. Regar siempre el mismo punto de la raíz sólo una conduce al crecimiento de las raíces por un solo lado y por tanto a una mala absorción de nutrientes en el suelo. Por lo que siempre hay que regar alrededor de la planta y distribuir por toda la zona. Regla no. 8: Regar de manera que ahorre agua Regar tanto como sea necesario y tan poco como sea posible. Esto se simplifica con un sistema de riego automático con un sensor de humedad - en el balcón y en el césped. Regla no. 9: Evitar el encharcamiento de agua El agua encharcada suprime el aire que llega a las raíces - las células de las raíces se ahogan sin oxígeno. Regla no. 10: Use tierra de calidad, rica en arcilla La tierra rica en minerales de arcilla tiene mejores propiedades y por lo tanto puede retener el agua mejor y de una manera más uniforme. En los veranos húmedos y en invierno, asegúrese que el agua drene bien para impedir el anegamiento.